domingo, 13 de noviembre de 2016

MI GUITARRA ES GUAY O NO...

Tal vez la imagen no vale siempre más que mil palabras. 
No, no estamos todo el día cantando, no estamos todo el día, escribiendo canciones. Concretamente estamos con Julieta, mi guitarra, cinco minutos al día, concretamente nada más entrar a primera hora. ¿Por qué? Entrar cada mañana al aula con toda "la manada" dormida y empezar a cantar una canción, consigue diferentes efectos. Por un lado la mayoría van despertando y sus sinapsis neuronales se reactivan, no es científico el estudio, es visual, es decir,  empiezan a despertarse. Por otro lado, aflora un sentimiento de pertenencia a un grupo del que quieren seguir formando parte. Podría añadir más cosas, con dos me vale, para justificar ante ciertas personas, que tocar la guitarra en clase con mis alumnos/as, no es hacerme el "guay". 
De hecho, me he encontrado a lo largo de los últimos días, ciertos individuos, que me han hecho comentarios del tipo "lo tuyo no es lo mejor", "eres un guay", tras dar mi opinión acerca de según qué experiencias con robots, que desde mi punto de vista son magníficas pero que yo nunca usaría, de momento. 
No pienso que usar tal o cual dispositivo, sea ni bueno ni malo, ni mejor ni peor, de hecho yo uso tabletas. Mi opinión es que, tal como yo entiendo la educación, o mejor dicho el proceso de aprendizaje, no veo cabida en a unos dispositivos que tienen un enorme potencial pero que yo todavía no se lo veo. 
En relación a los procesos de pensamiento, se ha puesto de moda el término "Pensaniento computacional" . Bueno, por lo que he podido saber, está muy relacionado el pensamiento ordenado y abstracto, por premisas, causa-efecto, ... sin embargo la primera entrada de Google dice: […] En palabras de la propia Wing “el pensamiento computacional implica resolver problemas, diseñar sistemas y comprender el comportamiento humano, haciendo uso de los conceptos fundamentales de la informática”. Bien, dentro de esta definición aparece "comprender el comportamiento humano", algo que jamás nos paramos a desarrollar. De esta manera, huyendo de paradigmas educativos, mi visión de la escuela es exactamente eso, y una vez comprendamos y comprendan, los niños, el comportamiento humano, podré intentar buscarle un "lugar" a todo lo demás. Por suerte mi guitarra puede ser guay, sí, pero no para mí, para los niños/as, como es guay, crear poesía, hablar de lo que nos pasó ayer, investigar la reproducción, o saber cuándo hemos de usar el concepto de división. 
Mi guitarra, durante los primeros cinco minutos de clase es necesaria para la realidad social y educativa que tengo entre manos, lo mismo que la pdi o la tableta...
Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene. 

1 comentario:

  1. Tu guitarra no es una prolongación física de tus brazos, sino una extensión de sentimientos hacia tus chicos y chicas.
    Lo cual, viene a ser lo mismo, que cuando les animas con una palmada o un abrazo ( puede que esto último también fuera motivo de pega, puestos a sacar los pies del tiesto)

    No creo que sea cuestión de si gusta más, menos o nada, sino de que tus alumnos/as encuentren en esos 5' su momento de complicidad contigo y seguro que es así.

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