jueves, 14 de julio de 2016

SIN EMOCIÓN, SERES MISERABLES

Tras la muerte del torero Victor Barrio en la plaza de Teruel, hubo una avalancha masiva de mensajes miserables de unos pocos que se denominan animalistas. Yo comprendo, entiendo a aquellos que condenan la tortura y muerte infringida durante las corridas de toros, pero mi limitación intelectual no comprende a aquellos/as "personas" que se mofan de la muerte de un ser humano, que se cagarán en su tumba y mearán en las flores de las coronas. 
¿Qué hemos hecho desde la escuela para que este tipo de individuos lleven al extremo su crueldad? 
Una vez más se demuestra que, desde el ámbito educativo, trabajar el campo emocional es más que necesario. Valores empáticos y democráticos, son imprescindibles en el cuadro de contenidos transversales de la educación. Establecer un argumentativo de uno u otro tipo, reforzar estrategias de aprendizaje, desarrollar emociones, ayudan a construir seres humanos críticos, con pensamiento divertente, capaces de cambiar el mundo desobedeciendo, dentro de un orden establecido que, por lógica, inocula el respeto por pensamientos diferentes al propio. 
El trabajo de las emociones genera seres democráticos que aceptan la diversidad y no imponen sus ideas. 

Apostemos por una educación libre y desobediente con aquellos ámbitos que propician una inteligencia estrecha y  desestima la capacidad de pensamiento de las personas. 



domingo, 15 de mayo de 2016

Mi hijo no será futbolista

Tras ver diferentes formatos en televisión de concursos de niños con barba emulando a los mejores cocineros, al cantante de más éxito, en busca del niño con LA VOZ más completa, me detengo a pensar en los equipos de fútbol escolares que, a modo de extraescolares, nos venden como horas formativas, socializadoras y lúdicas. Aquí, detenido pues sobre estos equipos, observo desde fuera y desde dentro, la intensa competitividad que existe por lograr el éxito, importando muy poco los niños, sus sentimientos, sus emociones incluso sus capacidades. 
Da igual cómo puede sentirse un niño con poca capacidad o habilidad para jugar aunque esté con sus amigos, es secundaria la formación en valores y el aprendizaje porque si no ganan no vale para nada. Hace tiempo leí que los padres y madres deben preguntarle a su hijo qué tal se lo han pasado tras un partido, y es cierto. Pero en ese artículo no decía nada acerca de preguntarle sobre qué tal se lo ha pasado viendo a sus compañeros y no participando de la actividad. Pues bien, cada fin fin de semana me toca hablar con mi hijo y no para preguntarle qué tal se lo ha pasado sino para animarle y decirle que no pasa nada por no jugar, para hacerle olvidar el rato que ha pasado aburrido viendo como los demás disfrutaban corriendo tras un balón. Me toca preguntarle qué quiere hacer por la tarde, qué le apetece ver en el cine o si prefiere jugar conmigo en el parque. 
Es frustrante ver a un niño de 10 años con una etiqueta de "no vales para esto" y que se dé cuenta de que en esta vida , en este mundo, en esta sociedad el éxito es lo que realmente importa incluso si eres una persona en formación. 
Mi hijo no será futbolista, ni creo que en sus sueños esté el serlo, afortunadamente. 
Mirando el lado positivo, se lleva un aprendizaje real sobre cuál es la idea de sociedad en la que vivísimos y cuáles son los valores que importan. 
Ya me encargaré yo como padre de explicarle que cada uno tiene sus limitaciones y sus virtudes y, con sencillez y humildad, sacar lo mejor de uno mismo en el campo de la vida donde se sienta más cómodo.
De sus estados de desánimo se lleva un aprendizaje emocional que, tal vez, esté recibiendo demasiado pronto. 




martes, 22 de marzo de 2016

CARTA A ALBERTO ROYO CON COPIA A SÓCRATES

Respetado compañero:
Me dirijo a ti, porque ya había leído algo sobre tus opiniones acerca de lo que debe ofrecer la escuela. He de decirte que me sorprende bastante encontrar estas ideas ancladas en una educación que no enseñe a pensar y fiel reflejo de la  sociedad de hace dos siglos, en la que la escuela formaba borregos para la revolución industrial, analogismo que podemos encontrar en la película TIEMPOS  MODERNOS. Admiro tu honestidad a la hora de defender tu idea en un momento en el que un gran número de maestros y maestras estamos intentando  dar un giro a la escuela para que vuelva a ir de la mano de la sociedad  actual, una sociedad que demanda individuos sociales, críticos, creativos y autónomos con capacidad de iniciativa. La sociedad actual demanda individuos capaces de resolver situaciones complejas de manera innovadora y con la valentía y esfuerzo suficientes como para entender que el individuo que tiene a su lado puede ofrecerle ayuda, conocimientos y, en definitiva, significatividad en el aprendizaje. 
¿Para qué necesita un niño saber la lista de los reyes godos? Tal vez le pueda servir para ganar un concurso de televisión. ¿Cuántas veces has utilizado en el último año en tu vida cotidiana un papel y un lápiz para realizar una división necesaria? Supongo que respuesta es nunca porque tienes un móvil con calculadora. 
No puedes decir, dentro de tu honestidad, que tu método no es memorístico, porque sí lo es. De hecho, me sorprende que lo niegues, y defiendas a ultranza que eso es aprendizaje, ya que tu amplia formación pedagógica te ha demostrado que mantener un método cuyo objetivo es reproducir los conocimientos del maestro /a en un examen no genera aprendizaje. Tu formación te ha demostrado que todo lo que emociona genera aprendizaje. 

Querido compañero, la sociedad la forman los individuos, con todas sus capacidades e intereses. Todos somos importantes de alguna manera. La cooperación entre iguales fortalece la convivencia, la resolución de conflictos y, por consiguiente, se refleja en la sociedad inmediata. De esta manera, y tu formación te lo dice, la labor del docente es sacar lo mejor de cada niño/a, potenciar sus capacidades y elevarlas al máximo exponente. Eso es ser maestro. Ser maestro no es tener el título de magisterio y repetir los contenidos de un libro de texto, que una serie de "expertos" han determinado como necesarios para el alumnado. Pero ya lo sabes. También sabes que el mérito y el esfuerzo depende de las capacidades intrínsecas de cada persona y en función de ellas, evaluar. 

Por último, me gustaría contarte que a la escuela sí que se viene a ser feliz, porque la felicidad se debe buscar en todos los ámbitos de la vida. He de recordarte que un maestro con tu experiencia conoce muchas realidades educativas. Pues bien, hay muchos alumnos/as que deben salir de sus hogares para ser felices, para ser escuchados, para sentirse parte de esta sociedad y, estimado compañero, a estos niños y niñas les importa un bledo la lista de los Austria, los Borbones y la fotosíntesis. 
Recibe un cordial saludo.
Atentamente 
Francho Lafuente
Maestrico de escuela. 

viernes, 11 de marzo de 2016

SOÑANDO TU OMBLIGO PARA EMPEZAR

Cada mañana, para empezar el día en el aula, leemos un poema y cantamos una canción. Así, generando emociones, de todo tipo, aburrimiento, alegría, entusiasmo, asco, arrancamos la mañana para perseguir el día y alcanzarlo.
Sólo así sé que mi alumnado ha venido a clase, y no sólo a escuchar, también a soñar.


sábado, 5 de marzo de 2016

DE EMOCIONES Y SINESTESIA


Comencemos por sus definiciones.
En neurofisiología, sinestesia (del griego συν- [syn-], ‘junto’, y αἰσθησία [aisthesía], ‘sensación’) es la asimilación conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo. 
Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso, o recuerdo importante. Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas guía de respuestas del individuo y activan redes asociativas relevantes en la memoria

Uniendo ambos conceptos y realizando una contextualización educativa, podemos realizar una deducción basada en la cognición. La emoción es una reacción a estímulos que el individuo adapta a una situación y contexto determinados. La SINESTESIA es más amplia y mejora estas respuestas consiguiendo convertir un estímulo en una reacción inconexa (oler colores, escuchar sabores...). De esta manera, trabajar las emociones a través de la música, de las imágenes, la poesía, los números, puede desarrollar individuos con un pensamiento divergente, creativo, abierto y rico. Este tipo de actividades  son relativamente fáciles de plantear en el aula sin necesidad de recursos costosos. La motivación va implícita y podemos establecer conexiones que ayuden a establecer reglas que potencien la memoria. 
Yo entiendo que establecer relaciones diferentes en clase favorece la creación de rapports positivos que incrementan el conocimiento social entre iguales y por consiguiente de uno mismo 

Innovación exportable y sencilla que despeina el cerebro para peinarlo al antojo del individuo.


lunes, 29 de febrero de 2016

LA ESENCIA DE LO COTIDIANO (Maestrico de escuela)

No Hace tiempo que entiendo la educación de una manera especial. Entiendo la escuela como un lugar de intercambio, de investigación, de relaciones entre personas, entre iguales, en el que el maestro/a es uno más en el foro y que se limita a gestionar el grupo, dirigir los intereses y potenciar las capacidades de aquellas personas que quieren avanzar. El maestro es un agente incentivador que  debe encender la mecha de todo aquello que interesa.
Es muy difícil gestionar un aula dándoles a todos los individuos café cuando algunos son más proclives al chocolate o al té. 
Perdí el temor a tirarme a la piscina sin saber si tenía o no agua y decidí cerrar los ojos para zambullirme en un cambio que evidenciara los roles que debían tomar en el grupo cada alumno/a. A veces me pierdo, se pierden, nos convertimos en balas perdidas y otras en filósofos. 
Cuando menos, conseguimos reacciones diferentes a las estrategias asumidas por todos los miembros. La emoción genera aprendizaje. 
Cada día es diferente, cada jornada la construimos a nuestro antojo uniendo cada isla en un hermoso archipiélago lleno de sensaciones, y nos sentimos vivos.
Al final del camino es seguro que habrá otro día hermoso del que extraer la esencia de lo cotidiano.
La educación debe cambiar desde el mundo inmediato.


miércoles, 17 de febrero de 2016

ENCENDER FUEGO CON DOS PALOS

Revisemos los contenidos que estamos enseñando en la escuela. Tal vez, realizando un análisis crítico y profundo sobre los contenidos mostrados, se parecen en gran medida a los que nos mostraban hace treinta años. He encontrado algún cambio como que Plutón ya no es un planeta o que la UE la conforman 28 países. En definitiva, no existen variantes importantes. Tras esto me planteo algo que puede ser críticable, generar polémica o directamente me traten de loco. Enseñar cosas innecesarias, inútiles, es una de las especialidades del sistema educativo del que somos cómplices. A modo de ejemplo planteo una pregunta al lector. En la última semana, mes, año, lustro... ¿Cuántas divisiones por dos cifras ha realizado con lápiz y papel para resolver una cuestión de su vida? Pues bien, me refiero a que sí que usamos el concepto de división como reparto y la resolvemos con un dispositivo tecnológico inventado para ese menester o como aplicación añadida al smartphone o tableta. Pero claro... ¿Cómo vamos a dejar de enseñara dividir por dos cifras? No cabe en la cabeza de nadie. 
En la prehistoria, la escuela sí que iba de la mano de la sociedad y aportaba contenidos acordes con sus necesidades. Ahora, anclados en el modelo de la Revolución Industrial, no aportamos nada nuevo al alumnado diferente a lo que ya aprendimos nosotros/as. 
En la prehistoria no habrían enseñado a hacer fuego con dos palos si hubiesen tenido la tecnología para crearlo, EL MECHERO. 

Otro día hablaré de la innovación.