viernes, 27 de septiembre de 2019

GRABAR MEMORIAS

Llevo unos días dándole vueltas a la cabeza a mi labor docente. Me resulta inevitable mirarme al espejo y compararme con aquel que fui. Me resulta inevitable compararme con profesionales que me rodean o que simplemente se cruzan en mi vida.  Siempre he sido un aventurero en mi carrera profesional, con más tropiezos que aciertos y con más ilusión que decepción.  Nunca me he dedicado a investigar entre otras cosas porque no tengo la menor idea de cómo se hace. Jamás me he asentado en una corriente pedagógica porque me aburro enseguida.  Me asusta el hecho de "grabar una memoria en mal estado" (Roberto Aguado) en el material humano que tenemos entre manos.
Mi labor docente la desdibujo cada mañana antes de llegar a mi espacio en la escuela junto con mi banda (alumnado) y poco a poco vamos confeccionando el tejido social que diseñamos para vivir. De la misma  manera, al final de cada jornada y sin darnos cuenta, descosemos cada puntada que hemos dado para enhebrar agujas nuevas y que las puntadas sean diferentes al día siguiente.
Todos y cada uno de los días me aprieta la conciencia y me pregunto si habré conseguido mis pequeños objetivos.
La experiencia me ha enseñado que el aprendizaje vicario (Albert Bandura) en dos de sus conceptos son los que guían mi práctica. Por un lado aparece el aprendizaje social basado en que aprendemos a través de la observación e interacción con otras personas. Este tipo de aprendizaje tiene aspectos positivos y negativos así que, es necesario gestionar unas emociones acordes con los estímulos y presentar conductas y acciones que inculquen valores sociales universales basados en la democracia y el respeto. Por otro lado aparece el aprendizaje activo que basa su teoría en la adquisición de conocimientos cuando hacemos las cosas. De éste podemos extraer un aprendizaje íntegro que ayudaría a los anteriores EL APRENDIZAJE EMOCIONAL que como ya sabemos, aprendemos cuando nos emocionamos. No me interesa, para mi labor docente, el número de emociones, o si son agradables o desagradables, ni qué neurotransmisor se libera en cada una de
ellas. Me interesa el aprendizaje emocional de mi alumnado, que le llevará a un aprendizaje social y activo consiguiendo individuos íntegros, autónomos y críticos que se encarguen no sólo de replicar conductas sino de mejorarlas y avanzar.
Mi objetivo es grabar memorias sociales, activas y emocionales que modifiquen su realidad y la mejoren.
Soy un aventurero y así moriré. Desobedeciendo a mi propio espejo.


martes, 7 de mayo de 2019

LA ESPIRITROMPA DE LAS MARIPOSAS

La lengua de las mariposas, obra maestra del cine español, de la mano de José Luis Cuerda y basada en uno de los relatos de Manuel Rivas, puede darse en pleno siglo XXI, salvando las distancias. El paralelismo puede darse desde el punto de vista ideológico, cuando independientemente de la profesionalidad docente, la postura política de un maestro puede verse atacada por un sector de la comunidad educativa. Es más que evidente que no pueden condenarle a muerte en el paredón del recreo, pero sus balas son en forma de mentiras, difamaciones e insultos. Un maestro,  debe intentar seguir con su trabajo, obviando las burlas, las chanzas, las habladurías, los chismes, los embustes y las chafarrinadas de aquellas gentes que en esta democracia añoran tiempos pasados, para centrarse única y exclusivamente en el bienestar de los niños y niñas, en su felicidad y en su aprendizaje. 




No es necesario explicar  que el desgaste psicológico, anímico, emocional y laboral es evidente y que cada día, el maestro debe romper el manual de experto y reescribirlo con sus pupilos día a día. 
Tal vez, estas gentes no reflexionen sobre su pertenencia a la comunidad educativa y sobre el daño que pueden hacer con el run run de la farsa, con sus máculas, las calumnias y falsías, y en definitiva, con las fábulas sobre alguien que trata de educar en la democracia, el respeto y la libertad a personas que, en pleno proceso de desarrollo, reciben informaciones construidas sobre  cimientos de tizne.

El propio centro educativo se resiente como germen cultural de la comunidad en la que está inmerso, emborronando las señas de identidad y los principios educativos grabados en el proyecto educativo aprobado por todos/as los/as integrantes implicados en la educación de los más jóvenes.

No. No sale gratis buscar alianzas para derrocar a un maestro. No sale gratis la difamación y el engaño, ni las confabulaciones y los insultos, ni las calumnias y las injurias. Afortunadamente, en este mundo, el tiempo pone a cada uno en su sitio, y la espiritrompa de las mariposas succiona rápidamente el néctar de las malas personas.

Una joven alumna me regaló esta máxima: 

"EL MUNDO ESTÁ LLENO DE BUENAS PERSONAS. SI NO LAS ENCUENTRAS, SÉ TÚ UNA DE ELLAS".


miércoles, 9 de enero de 2019

LA FARSA DOCENTE Y MI DECÁLOGO


Harto de estar harto de infoxicaciones y recetas educativas, de convertirme en lo que ahora critico, de intentar mejorar mi práctica a base de riesgo y congoja, de golpes en la nuca y patadas en el alma, he decidido frenar. 
Me he dado cuenta que esta profesión no difiere en nada de las demás profesiones. Todas son individualistas y egocéntricas y tal vez ésta la que más. 
Cuando decidí modificar mi método hace muchos años ya para adaptar la escuela en la que me movía a los individuos que recibía, pronto empezaron a llamarme para compartir mis acciones y ver los pros y los contras de realizar un cambio tan radical.
Los compañeros y compañeras me escuchaban y escuchan con atención unos pocos para adaptar y mejorar su práctica y la mayoría para contextualizarla y presentarse a concursos del mejor proyecto del planeta, o el mejor vídeo, o la mejor experiencia, o el mejor mejor de mejores, en definitiva, alimentar el ego pasando por encima los alumnos/as, convirtiéndonos en farsantes sofistas de la educación. 
Yo, payaso de mí, sigo intentando crear pequeños cerebros pensantes como un doctor de laboratorio, que duden de todo lo que sus sentidos perciben. Desde mi circo de una pista, intento ofrecer las herramientas que mi alumnado pueda usar para dar soluciones creativas a situaciones que se plantean en su vida cotidiana. 
Es cierto. He recibido algún premio en educación y me encanta, pero no amigos/as, no es el objetivo. 

Entiendo la educación de una forma un tanto especial, irreverente, desobediente, políticamente incorrecta tal vez, pero no la entiendo sin pasión. Así que he construido un decálogo, ahora que está tan de moda, para guiarme en esta ardua y divertida profesión.



MI DECÁLOGO

1. Pasional: la docencia hay que tomarla con pasión más que como una profesión. El docente debe disfrutar de cada segundo del tiempo en la escuela. Es un compromiso personal consigo mismo y con las personas con las que pasa tanto tiempo, con el alumnado.. "Mi pasión es su pasión".

2. Cómico: el humor en el aula genera un rapport muy favorable en el aula generando una sintonía entre las partes eliminando tensiones, calmando conductas hostiles, abriendo la mente y todo ello unido a una función motivadora favoreciendo la cohesión grupal. 

3. Desobediente: El docente debe desobedecer aquellas directrices absurdas y cánones de educación que lastramos sin ponerlas en duda. El docente debe crear tanto climas de aprendizaje como momentos, aprovechando todas las posibilidades que nos brinda la realidad cambiante. 

4. Dinamizador: el aula no es un compartimento estanco y aislado. El aula debe estar abierta a cualquier agente de la comunidad educativa y en especial a las familias. Favorecer pues la implicación de estos agentes en el proceso de aprendizaje del alumnado es primordial ya que son el referente principal de los/as niños/as.

5. Seductor: el contagio de estas actitudes pasionales, cómicas, desobedientes y dinámicas debe extenderse a compañeros/as para realizar un cambio educativo eficaz y eficiente. Un docente no puede impulsar cambios metodológicos en su comunidad si no cuenta con el respaldo de un equipo que proponga, actúe y evalúe las diferentes acciones. 

6. Optimista: un docente que siembra optimismo, entusiasmo, emociona a su alumnado en el proceso de aprendizaje, e incita a la indagación y al esfuerzo valorando el fracaso como parte del proceso. Siembra optimismo y recogerás el fruto convertido en alumnos/as comprometidos/as.

7. Inteligente: Piaget dijo: "La inteligencia es eso que usas cuando no sabes qué hacer".  Últimamente estamos centrando la definición de docente como facilitador del aprendizaje, entregando las herramientas necesarias al alumnado para resolver unas tareas. Es una bonita definición, pero, y ¿si no les entregamos ninguna herramienta?. Intentar resolver algo sin conocer las herramientas implica un aprendizaje, no sólo en el fin sino también en el proceso. Exprimamos esa creatividad y entrenémosla. Ya se sabe que el hambre agudiza el ingenio.

8. Solidario: compartir nuestros propios aprendizajes, nuestros errores, nuestros logros nos hace crecer como personas y como docentes. Uno de los valores más importantes que debe tener un docente es el de la solidaridad con otros/as compañeros/as. No, no todo el mundo puede ser maestro/a. Una serie de valores deben estar en el ADN del docente. Mejorar este mundo depende de la solidaridad del ser humano lo que le convierte en una buena persona. Elige ser buena persona. 

9. Emocional: ser emocionalmente inteligente implica conocerse muy bien a uno mismo y conocer muy el material humano que tenemos delante. Sentir curiosidad por las personas y sus estados de ánimo, la empatía, la flexibilidad, respetar las opiniones diferentes, aprender de errores, la inmunidad contra los ataques, entre otras, nos convierte en una persona con inteligencia emocional. En resumen, la conciencia emocional, la capacidad de gestión de las emociones y la autonomía personal nos va a ayudar a establecer cauces en el desarrollo profesional docente.

10. Combativo: el docente debe ser beligerante contra todas las amenazas que se ciernen contra una educación de calidad y salir en defensa de su propia independencia y autonomía. Defender activamente una educación de calidad implica defender a tus alumnos/as que son los actores principales de este mundo que casi siempre les olvida.



No hay que olvidarse de que este es mi decálogo, el que me ayuda a guiarme a mí. Si alguien se siente identificado con él, se lo regalo. Si alguien se siente ofendido con él, se lo regalo también y que haga el suyo. 

"Dadme niños/as desobedientes, son los únicos capaces de cambiar el mundo"


martes, 19 de diciembre de 2017

VERSICOS EN LA PRENSA - ESTRELLAS DEL VERSO

Tal vez sea cierto que nadie es profeta en su tierra. Lo sé seguro. En dos semanas el alumnado del cole ha salido en dos entrevistas de radio y dos periódicos. Gracias a aquellos que habéis dado los ánimos y las enhorabuenas a los protagonistas de Versicos, nuestros peques.

PERIÓDICO DE ARAGÓN

HERALDO DE ARAGÓN




HOY POR HOY (CADENA SER)




LA CADIERA (ARAGÓN RADIO)





lunes, 4 de diciembre de 2017

CAMBIO METODOLÓGICO FRENTE A EXPERIENCIAS

Yo, como muchos docentes con ganas de mejorar su labor, me aventuré y me apunté a un montón de modas con la esperanza de encontrar el cambio educativo deseado. Ahondé y profundicé en varias de ella pero ninguna me ofrecía nada más que experiencias puntuales. No encontré el cambio educativo (metodológico) en ninguna de ellas.
Entiendo y comparto la idea de que hay que tirarse a la piscina sin mirar si hay o no agua, arriesgarse, meter el cuerpo e impregnarse de aquello que puede ser una pequeña iniciativa que modifique el proceso de enseñanza que hemos heredado desde la revolución industrial. Pero, desde mi punto de vista, todo lo que se introduzca en el aula debe tener un sentido, un objetivo claro, que unido a otros conformarán individuos capaces de cambiar el mundo. 
La desobediencia entendida como proceso ordenado de la duda, de la incredulidad ante todo, está por encima de cualquier moda. Propiciar el cambio metodológico basado en los individuos es la esencia de mi modo de entender la escuela. De la mano de la sociedad, comprendiéndola, criticándola estudiando su historia, analizando el comportamiento humano a través de las diferentes áreas de conocimiento es como el individuo crece, desobedece y asienta sus grandes valores, generando un pensamiento autónomo y propio. 
Las emociones y las motivaciones siempre unidas son las que generan un aprendizaje que logra hacer discernir entre el bien y el mal, entre la verdad absoluta y la mentira ciega. 
¿Qué necesita nuestro alumnado? Yo no lo sé, por eso no aconsejo a nadie, ni doy pautas. Sé qué necesita mi grupo, con una idiosincrasia propia. Lo sé porque me lo han dicho, lo sé porque estoy todo el día con ellos/as. No tengo ni idea de lo que necesitan el resto de alumnos. 
Desde mi punto de vista, " enseñar a pensar" no sólo es una frase bonita, es necesaria, al igual que "perder el miedo a equivocarse". Plantear dudas de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, ejercer la sorpresa en el descubrimiento, descansar y reírse un rato... son lo elementos básicos de la educación. Los niños juegan porque es su deber. 
Intento, unas veces con éxito y otras con ninguno, desarrollar la inteligencia emocional que en la vida cotidiana se usa mucho más que la que mide el CI. Una se puede aprender y la segunda nada podemos hacer. 
Como me ha dicho un pajarito de 10 años que vive conmigo "no hay que aprender a volar sin saber soñar"